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Friday, April 3, 2026
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UN TROPEZON ES CAIDA

M 1000 MIAMI OPEN. Por Emiliano Naftali
Grigor Dimitrov (N°12 del ranking ATP) le propinó una caída al máximo favorito del Miami Open, Carlos Alcaraz. Luego de una hora y media de partido, venció a Carlos Alcaraz (2°) por 6-2 y 6-4 cortando su racha desde Indian Wells para meterse en semifinales del torneo por primera vez en su carrera.

No fue el día de Alcaraz en una jornada muy ventosa. Los números respaldan esta hipótesis, ya que con el saque no estuvo fino (58% de acierto con primeros y 56% de puntos ganados con ellos). Y si bien Ferrero, coacha del jugador, pensó desde lo táctico algo similar que contra Lorenzo Musetti, otro tenista con revés a una mano, no le sirvió ante un Dimitrov

“No le dejes dominar, domina tú”, le decía su entrenador, Juan Carlos Ferrero.Los nervios desde afuera se trasladaron adentro. Pero Grigor, que había sufrido en sus primeros turnos de saque, sí aprovechó sus opciones de quiebre, moviendo muy bien la bola, con saques abiertos y mucha rapidez para quitarle tiempo a su rival desde la devolaución y notable habilidad en la red.

Dijo el búlgaro, “Para ganar a Alcaraz tienes que jugar a tu mejor nivel. Llegué al partido muy centrado y teniendo extremadamente muy claro lo que quería hacer. A veces, la simplicidad es la clave. Es muy difícil hacerlo, especialmente ante un oponente así. He sido capaz de mandar en el partido y leerlo mejor que la última vez. En general, un gran partido por mi parte. Estoy feliz por haberlo terminado en dos sets por una vez”, confirmó después el vencedor.

Alcaraz mostraba otro mensaje desde adentro, “¡Cruzada, hostias; qué inútil soy!”, se quejó Carlitos “No puedo hacer esa mierda. Tengo que centrarme de una vez”, espetó Alcaraz alinicio de la segunda manga. Y su situación empeoró cuando el búlgaro consumó su tercer break con una derecha tremenda de resto en carrera para el 3-1 y saque. “No sé dónde restar”, había dicho antes Alcaraz, que fue a por todas ante la adversidad. Así logró romperle el saque por fin a Dimitrov. “¡Anímate, vamos, que te oiga!”, le decían desde su equipo.

Luego del partido el español, expresó, “Siento mucha frustración. Fue una locura. Hablaba con los miembros de mi equipo -Juan Carlos Ferrero, su entrenador, no fue capaz de sacar su pupilo del caos- y decía que no sabía qué hacer. No sabía acerca de sus debilidades. No pude encontrar soluciones, tampoco una manera de hacerle sentir incómodo. Cuando mire las estadística sveré si le dan [a Dimitrov] un 10 de 10. O un 9,9”, abundó Alcaraz, para zanjar: “Si Grigor juega de esta forma, va a ser muy complicado medirse con él”.

Fotos Gabriel Matteazzi

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