ATP HONG KONG.
El tenis de Kei Nishikori, como el ave Fénix, renace en Hong Kong. Tras superar una etapa difÃcil marcada por lesiones y un largo alejamiento de las canchas, el nipón ha demostrado que su talento sigue intacto. Nishikori, de 35 años, quien llegó a ser el cuarto mejor jugador del mundo en el ranking ATP, no alcanzaba la última instancia de un torneo desde Brisbane en 2019, hace ya seis años.
En esta ocasión, Nishikori avanzó a la final tras el retiro de su rival, el joven chino Juncheng Shang. Aunque las circunstancias lo favorecieron, su desempeño a lo largo del torneo refleja su capacidad para recuperar su mejor nivel. Este regreso marca un hito importante en su carrera, dejando atrás una ausencia que casi lo aparta del deporte profesional.

Kei Nishikori no es un nombre nuevo en la élite del tenis. Su carrera está llena de logros destacados, incluido su hito en el US Open 2014, donde se convirtió en el primer asiático en alcanzar la final de un Grand Slam masculino, aunque cayó ante Marin ÄŒilić. También ha conquistado 12 tÃtulos ATP y representó a Japón con éxito, ganando la medalla de bronce en los Juegos OlÃmpicos de RÃo 2016. Su capacidad para competir en los más altos niveles ha sido una constante a lo largo de su trayectoria, consolidándose como uno de los mejores tenistas de Asia en la historia.
En la final de Hong Kong, Nishikori se medirá con el francés Alexandre Müller, quien superó al español Jaume Munar en un épico encuentro que duró 2 horas y 48 minutos. Müller se llevó la victoria en tres sets muy disputados: 4-6, 7-6 (5) y 6-4, asegurándose su lugar en el duelo decisivo.
La historia de Nishikori inspira no solo por sus logros pasados, sino por su perseverancia y capacidad para reinventarse. El desenlace en Hong Kong será otro capÃtulo emocionante en la carrera de este incansable luchador del tenis.


